domingo, 13 de marzo de 2016

Spotlight #Reseña



Spotlight
Director: Tom McCarthy
Año: 2015 
Duración: 121min
Drama/ Hechos reales





Llevaba días queriendo ir a ver Spotlight, sobre todo después de leer varios artículos sobre ella tras recibir muy merecidamente el Oscar a la mejor película en la pasada edición de los premios de la academia (2016). Sin duda fue una sorpresa para todos los miembros de la película ya que no partía como favorita en las estadísticas.

Spotlight es una cinta basada en los hechos reales que sucedieron en el año 2001 en la redacción del Bonton Globe, cuando el equipo de Spotlight comenzó a tirar del hilo sobre ciertos rumores de abusos sexuales a niños por parte de sacerdotes de la ciudad. Lo que comienza siendo una investigación sobre un solo sacerdote acaba convirtiéndose en ardua búsqueda que acaba sacando a la luz abusos sexuales por parte de un alto número de sacerdotes y sobre todo cómo la institución de la iglesia los protegía callando a las víctimas.

La cinta de Tom McCarthy (director y guionista), nos cuenta sin sensacionalismos la dura investigación en la que los protagonistas deben escuchar duras declaraciones, toparse con leyes que los obstaculizan y saltarse ciertos protocolos para logar llegar a la información, por que en esta historia lo importante es hacer justicia a las víctimas y sacar a la luz toda una red de protección y ocultación llevada a cabo por parte del obispo. Esta investigación logró no solo que sus protagonistas obtuvieran el premio Pulitzer si no hacer justicia y desvelar un escándalo a nivel mundial que hoy en día sigue dando coletazos y apareciendo nuevos casos en los que los sacerdotes usaban su condición superior para obtener su propio beneficio.

McCarthy logra que a pesar de la duración de 121 minutos del filme y de que el final es de dominio público, dado que son hecho reales, el espectador se mantenga atento a la pantalla gracias al uso de la ironía de sus personajes, a los diálogos sin censuras y la gran actuación de sus protagonistas. Tengo que destacar a Mark Ruffalo, que no solo logra meterse en el personaje de periodista comprometido con su trabajo, si no que transforma su forma de andar y de moverse para meterse en el personaje, hace que sea un punto extra para la película.

Si bien siendo un tema tan sensible de tratar como el de los abusos a niños, es fácil caer en la insinuación de que la película es plana y fría, pero realmente creo que está tratada con respeto hacía las víctimas que siguen siendo víctimas hoy en día y no solo de Boston si no de todo el mundo, como deja muy claro la larga lista de lugares en la que se ha detectado abusos por parte de la iglesia, que aparece antes de los créditos. Hubiera sido muy fácil caer en el sensacionalismo, jugar con los flashback o hacer llorar a los espectadores con las declaraciones de las víctimas, pero lo que quiere esta cinta no es caer en eso, es criticar, es juzgar, es demostrar y sancionar los hechos con realismo y veracidad por que bastante duro es ya la historia cómo para además abusar del sensacionalismo propio del séptimo arte.


Sin duda totalmente recomendable.

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